Ya has elegido un ejercicio para mentorizar: ahora toca dar buenos comentarios.
En este punto ya deberías haber elegido una solución para mentorizar. Si no lo has hecho, ve primero a Elegir una solución para mentorizar y luego vuelve aquí.
Estás a punto de dar tu primer feedback a un estudiante. Puede ser emocionante, pero también bastante abrumador. Muchos mentores (¡de los mejores!) sufren el síndrome del impostor en este punto y se rinden antes de empezar. Si te sientes así, es totalmente comprensible, pero también casi siempre innecesario. El mero hecho de que te preocupes por si tu feedback será lo bastante bueno hace probable que vayas a dar comentarios reflexivos y humildes que los estudiantes agradecerán de verdad. Y en el peor de los casos, el estudiante siempre puede terminar la conversación y devolverla a la cola para otro mentor. ¡Así que anímate y pruébalo!
Lo primero que debes tener presente es adoptar la mentalidad adecuada como mentor. Los estudiantes esperan que les ayudes a mejorar sus conocimientos y que les cuentes cosas que no saben. Tu labor no consiste en «poner nota» a su trabajo, sino en usar su solución como base para desbloquear ideas que no conocen o que les cuestan.
También conviene recordar que la mayoría de los usuarios de Exercism son desarrolladores experimentados que están aprendiendo un lenguaje nuevo. Así que, aunque su código te pueda parecer malo, puede que sea simplemente porque no tienen experiencia escribiendo este lenguaje. Un código parecido en otro lenguaje podría ser totalmente idiomático y correcto. Las conversaciones suelen ser más productivas cuando se plantean como las de dos colegas que hablan de un tema, y no como las de alguien que presume de sus conocimientos ante otra persona.
Cuando un estudiante envía una solución para que la mentorice alguien, se le pide que cuente al mentor qué espera obtener con ello. Es muy importante que tú, como mentor, lo leas e intentes responder a ello en tu feedback.
Sin embargo, uno de los valores clave de la mentoría en Exercism es que los mentores pueden ayudar a los estudiantes a descubrir ideas que ni se imaginaban. Así que puede que mires la solución de un estudiante, leas su comentario, en el que pregunta si hay algún detalle que podría retocar, y pienses «Vaya, no tienes ni la menor idea de este ejercicio». Puede que no hayan captado en absoluto de qué va el ejercicio. A lo largo de tu tiempo como mentor verás soluciones increíblemente «sobreajustadas», en las que los estudiantes hacen que pasen los tests pero no captan en absoluto de qué va el reto. O puede que veas soluciones increíblemente complejas que se pueden reescribir en un par de líneas de código.
Tu labor como mentor es ayudar al estudiante a avanzar desde donde está. ¿Qué es lo más importante que puedes hacer para ayudar a desbloquear una idea o desatascar su razonamiento? Verás que, si consigues explicarle una idea a un estudiante y encenderle una bombilla en la cabeza, será una conversación increíblemente gratificante.
El objetivo de la mentoría no es que el estudiante llegue a la solución óptima, sino que aprenda cosas nuevas. Darle sin más la respuesta correcta a un estudiante no es ni útil ni beneficioso. Exercism anima a los estudiantes a que miren las soluciones de otras personas y aprendan de ellas, así que darles tú una buena solución no aporta ningún valor. El valor que aportas como mentor es ayudarles a pensar de otra manera, a ver las cosas bajo una luz distinta.
Cada mentor tiene su propio enfoque sobre si dar «pistas» o «explicaciones». Como norma general, apunta a algo intermedio entre ambas. Asegúrate de contarle al estudiante lo suficiente para que entienda qué debería probar, pero intenta no limitarte a darle la respuesta y explicarle por qué funciona.
Por ejemplo, imagina que ves un condicional if en Ruby que quedaría mucho mejor escrito con el operador ternario:
# Student's code
if a
b = 1
else
b = 2
end
# Mentor's suggestion
b = a ? 1 : 2
Podrías limitarte a decir: «Escribe b = a ? 1 : 2 en lugar del condicional if de la línea 10», pero eso no ayudaría al estudiante a entender el porqué ni a encender su propia bombilla.
En lugar de eso, sería mucho mejor presentarle la idea del operador ternario y plantearle un reto. Por ejemplo: «Creo que podrías reducir las líneas 10-14 a una sola usando el operador ternario. ¿Cómo quedaría?». Así el estudiante tendrá que experimentar y resolverlo por su cuenta, pero le habrás dado información suficiente para trabajar.
En el otro extremo, decirle «Reduce las líneas 10-14 a una sola» no le daría ninguna pista sobre cómo conseguirlo, y podría resultarle increíblemente frustrante. Intenta asegurarte de dar información suficiente para que el estudiante avance.
Cada mentor tiene su estilo, pero nuestra recomendación por defecto es dar entre uno y tres puntos de feedback, los más importantes, en cada iteración. Si el estudiante envía una nueva iteración con esos puntos resueltos, puedes darle entonces otros uno a tres puntos de feedback. Si lo divides así, el estudiante no se sentirá abrumado, pero además tendrá suficiente trabajo como para hacer cambios significativos cada vez.
A medida que ganes experiencia como mentor, irás intuyendo cómo reaccionan los estudiantes a cada tipo de feedback y desarrollarás un estilo que encaje con tu personalidad.
Una de las mejores cosas de ser mentor en Exercism es la comunidad de otros mentores de la que puedes aprender. Si tienes alguna pregunta sobre una solución, o simplemente quieres intercambiar ideas con otros mentores, entra en nuestro foro y pregunta sin miedo. Seguramente también encuentres allí a gente a la que puedas ayudar 🙂